One health

La pandemia de la COVID-19, una crisis de salud pública humana resultado de un virus con un posible origen animal, ha destacado la importancia del concepto “Una sola salud” a la hora de comprender y afrontar los riesgos sanitarios mundiales. A menudo utilizado para coordinar los esfuerzos multisectoriales de prevención y respuesta frente a las enfermedades zoonóticas (aquellas que pueden transmitirse de los animales a los seres humanos o viceversa), se trata de un enfoque fundamental en el marco del control de enfermedades como la rabia, la influenza aviar y la tuberculosis.

Los riesgos sanitarios aumentan con la mundialización del comercio, el calentamiento global y los cambios en el comportamiento humano que brindan múltiples oportunidades para que los agentes patógenos colonicen nuevos territorios y evolucionen hacia nuevas formas. El riesgo no se limita a los seres humanos. Aunque la mayoría de las evaluaciones de riesgo se centran en la transmisión de patógenos de los animales al hombre, la sanidad animal también se ve muy afectada por las enfermedades transmitidas por los humanos. El SARS-CoV-2, la tuberculosis y varios virus de la influenza, entre otros, pueden causar daños o ser mortales para numerosas especies animales. Los gorilas y los chimpancés, en razón de su perfil genético similar al de los humanos, son particularmente susceptibles a las enfermedades humanas y, tanto ellos como otras especies en peligro de extinción, deben recibir una cuidadosa atención por parte de los servicios veterinarios, las autoridades responsables de los animales silvestres y los investigadores.

La gestión de estos grandes riesgos sanitarios mundiales, desde el control de las enfermedades hasta el calentamiento global, no puede realizarse de forma individual y requiere la plena cooperación de los sectores de la sanidad animal, la salud humana y el medio ambiente. La OIE aporta su experiencia en sanidad y bienestar animal a las asociaciones multisectoriales dedicadas a desarrollar estrategias mundiales que hagan frente a las principales enfermedades o a las grandes amenazas sanitarias, como es el caso de la resistencia a los agentes antimicrobianos.

En el marco de las acciones llevadas a cabo por la Organización, promovemos el enfoque “Una sola salud”, a través del reconocimiento de la interdependencia entre la sanidad animal, la salud humana y el medio ambiente. Recordemos que la sanidad de los animales y del medio ambiente dependen en gran medida de las actividades humanas y que ambas también determinan la salud humana.

Es la salud de todos.

Juntos, podemos encontrar soluciones concretas para un mundo más sano y más sostenible.

 

FUENTE: OIE